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El lenguaje de los gatos

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Si piensas que conoces de sobra a tu gato o gata, verás que no es tan así. El lenguaje de los gatos es mucho más complejo de lo que te imaginas y como no les puedes decir “dímelo con palabras para que te entienda”, como a un hijo, no te queda otra alternativa que aprender alguna de sus posturas y movimientos más significativos para captar lo que te quiere decir a través del movimiento de su cuerpo. Aquí te enseñamos algunas de las cosas que suelen hacer para que lo puedas entender mejor:

  • Contacto físico: ¿Has observado alguna vez que se frota contra ti, envolviendo tus piernas con su cola, como abrazándolas? Pues significa, por una parte, que está saludando, pero también quiere conocer tu carácter y tu estado de ánimo, si estás “de buenas” o “de malas”. Aunque existen además otros matices de ese frotamiento. Por ejemplo, si lo hace con todo su cuerpo o los lados de su cara, su intención es marcar territorio, y si lo efectúa sólo con su hocico o su frente, es que realmente es una demostración de cariño.
  • Hincarse: Tal y como los humanos, las mascotas suelen hacer sus travesuras o cosas que no aprobamos del todo ¿a qué sí? En el caso de los gatos, para hacernos saber que han comprendido el regaño y saben perfectamente que han hecho algo que no aprobamos, hincan su cuerpo, como aceptando y reconociendo nuestro enfado. A la inversa, si son ellos los que están enojados con nosotros, suele pegar la vuelta y marcharse, con la cola hacia arriba, incluso sacudiendo una de sus patas.
  • Movimientos de cabeza: Si tu gato estira su cabeza hacia ti, puedes interpretarlo como un anhelo de que quiere que lo toques. Pues no, este pequeño meneo sólo te está indicando que confía en ti, es una señal de confianza. Un gato sumiso o agresivo, cuando se encuentra en un conflicto o se ve amenazado por algo o alguien, baja automáticamente su cabeza. Por el contrario, un felino confiado y seguro la eleva, desafiante y presumido.
  • La cola: Con la cola, un gato tiene infinidad de posturas y movimientos, y con cada uno de ellos su intención es comunicar algo diferente, a través de ella expresa claramente sus sentimientos. Si la tiene hacia abajo está triste o desanimado, y cuánto más arriba la coloca, más contento se encuentra. Cuando está sentado y con su máxima atención puesta en algo, mueve su cola suavemente, aunque este meneo lento también es señal de que se siente feliz y posiblemente con ganas de jugar. Ahora bien, si observamos que nuestro gato ha puesto rígida su cola, recta y apuntando hacia un lado, es signo de interés o curiosidad en algo. Una postura similar a cuando está inmensamente feliz, pero, en este caso, su cola está rígida y recta pero con la punta completamente erguida. Y todos conocemos la típica postura del gato con la cola hinchada y arqueada, que indica claramente que está en posición de defensa, incluso puede llegar a convertirse en un ataque.
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  • Las orejas: Parece mentira que unas orejan tan pequeñitas tengan entre 20 y 30 músculos que las controlan ¿verdad? Pues así es, por lo que son tremendamente móviles, incluso las pueden girar hasta 180 grados, moverlas hacia arriba y hacia abajo, aplanarlas en varias direcciones, ponerlas en punta, girarlas en función de los sonidos que escuchan, etc. y cada uno de estos gestos significa algo diferente. Por ejemplo: cuando está irritado, las pone hacia adelante formando un ángulo con ellas, si tiene miedo, las achatan hacia los lados y si están contentos, las mueven constantemente.
  • Los bigotes: Al igual que otras partes de su cuerpo, a través de los bigotes de un gato podemos darnos cuenta de su estado de ánimo. Bigotes extendidos se pueden interpretar como signo de felicidad o curiosidad, en cambio, bigotes echados hacia atrás, tocando su cara, es señal de enfado, temor o malestar. Resultan muy graciosos cuando extienden sus bigotes hacia adelante hasta quedar por delante del hocico, con esto quieren demostrar su interés por algo.
  • La boca: Tanto nosotros los humanos como los animales, tenemos múltiples expresiones con la boca. Abierta, entreabierta, cerrada, bostezo, siseo y otra infinidad de sonidos y movimientos que los gatos pueden hacer con ella y que nos sirven para deducir sus intenciones o sentimientos, algunos muy claros como los gruñidos con la boca abierta, que indican agresividad y otros no tanto, como un bostezo que puede significar sueño o simplemente que está tranquilo y confiado.
  • Ronroneo: Típico de nuestros pequeños amigos felinos, que aparece desde la primera semana de vida. En su gran mayoría de las veces denota alegría, incluso antes de que se produzca lo que le va a causar placer, como cuando nos ven que le estamos sirviendo la comida o nos disponemos a acariciarlos. Pero cuidado, si ronronean durante un período de enfermedad, no es precisamente para demostrar que están contentos, sino todo lo contrario, para comunicar su estado de dolor y nervios.
  • Los ojos: Esto merece un capítulo aparte, ya que es muy complejo, puedes leer un artículo completo sobre los ojos y la mirada de un gato en nuestro post “por qué no debes mirar a tu gato a los ojos”.

Como seguramente has observado, el lenguaje corporal de los gatos es muy extenso y sin duda habrás reconocido muchas de sus señales visuales que te hemos mencionado en tu propia mascota que tienes en casa.  Y, de más está decir, que gran parte de estos gestos, de alegría, de confianza y de cariño, dependen mucho de ti, de que tu gato reciba desde sus primeros días de vida todo el amor, dedicación y cuidados que puedas darle, ya que esto es imprescindible para que su desarrollo sea sano y lleno de sentimiento de seguridad y afecto.